Un año jubilada. Recopilando vida

 Voy a hacer un año de jubilación...

HE ENCONTRADO ESTO, Una parte vigente de mi vida profesional.

El día 16/07/07, María Félix Navarro Gallardo escribió:

Envío, el discursillo que me encargaron para los compañeros con 25 años de profesión. Nos hizo mucha gracia a todos que nos llamaran proyectando las fotos de la 1ª vez que pisamos el Colegio, algunas de "fotomatón", pero es cierto que muchos se habían mejorado con el paso del tiempo...Un abrazo.

25 años de Profesión: "Como tantos…"         Junio de 2007

  En primer lugar, debo saludar a la Junta directiva del Colegio de Médicos de Córdoba, y agradecerles que nos hayan convocado  para compartir esta fiesta, este aniversario, con el equipo de trabajo del Colegio, que están cada día  colaborando a su funcionamiento y con los compañeros y compañeras que hoy acuden a este acto,

Y agradecer también la buena idea de llamarnos con la exposición de  esas fotos en las que nos reconocemos hace 25 años, porque nos hacen comprobar que la mayoría  están ahora guapísimos y guapísimas, muy mejorados con ese tiempo que ha merecido la pena vivir. 

Es difícil hablar de 25 años de Colegiación  en nombre de todos, por eso prefiero contaros algo de lo que me ha venido a la mente algunos de estos días con este motivo. Confío en que hombres y mujeres, como compañeros de profesión y como amigos tratareis de entenderme y seguro que muchos coincidimos en algunas apreciaciones, por eso digo cosas que me han pasado a mí "como a tantos".

Cuando el secretario, Serafín, me propuso esta tarea no me acordaba del tiempo que ha pasado, ni tenía en cuenta lo que significa eso de 25 años de colegiación. Sin duda son 25 años de ejercicio de la profesión; de experiencias, apuros y satisfacciones. Años de aprender, uno y otro día especialmente sobre nosotros mismos, a través del espejo que los demás ponen ante nuestros ojos.

Mi vida es tan original y tan propia como cada una de las vuestras, pero os diré que no tuve una carrera típica y como tantos, no llegué al mundo del trabajo con comodidad.

 Lo primero que recuerdo de mi primer trabajo como médico, es la cara de desconcierto  del camarero del Hospital  Reina Sofía que unos días antes me ponía el desayuno, otra vez mas, después de varios años  como auxiliar de clínica mientras era estudiante. El muchacho al entrar en el despacho del ambulatorio de Benito de Baños y saludarlo, echó el paso atrás porque perdió la noción de donde estaba. No terminaba de situarse, no sabía como hablarme y se salió con cara de "ernortao", que es como se dice en Córdoba a los que pierden el norte. Así que empecé como tantos, como suplente.

Después de varias sustituciones y de intentar formarme en Psiquiatría al tiempo que preparaba oposiciones, aprobé y tomé la plaza  de A.P.D.(Asistencia Publica y Domiciliaria) Médicos Titulares, cuerpo funcionario nacional de médicos de pueblo y empecé a aprender algo de medicina a fuerza de fonendo, manos y volantes a los especialistas.

Mi primer destino fue Cerro Muriano en donde una de las anécdotas mas tiernas que recuerdo, la protagonizó uno de mis pacientes mayores, al que me parecía por la planta y el gesto, que debió de ser muy valiente en eso del querer, y que me decía "Doña María, ¿sabe cual es la dolencia que tengo para añadir a las muchas  que tengo?... Que cuando era más joven y veía una mujer hermosa, me emocionaba y ahora me dan ganas de llorar…"

Aprendí a fuerza de recibir y atender, a ver en los pacientes a personas, a mirar sus gestos, sus andares, sus manos…   Personas  de las que escuchar dolencias, problemas,  historias, y lo que me era y me es mas difícil, intentar oír sus silencios.

Aprendí a equivocarme y a acertar, y sobre todo y como tantos, aprendí a sobrevivir a los que se iban muriendo.

 Me han pillado un montón de reformas y  cambios:

 Pillé la dictadura con aquel afán de leer y rebuscar en lo que nos ayudara a entender el mundo, no había muchas cosas…Pillé los cambios de la educación, la transición a la democracia, las últimas oposiciones de A.P.D.,  y la vida del médico de pueblo 330 días del año, 24 horas de servicio.

 Después; la reforma sanitaria, los equipos de salud y el adiós a la soledad del médico de pueblo. 

Me han pillado algunos de los que están hoy aquí, especialmente Jesús Aguirre, y colaboré lo que supe en la junta directiva de este Colegio... Me han pillado los ordenadores y estoy en la tarea de dominar a esas máquinas frías y tontas que, como a tantos,  nos desesperan un poco cada día.  Afortunadamente la  profesión y lo necesario de nuestras tareas, como médicos de cabecera, especialistas, administradores, educadores, investigadores… nos acerca y nos ayuda a seguir año tras año sirviendo.

 Hace unos días me decía una señora, "María-Félix, desde que enseñó a andar a mi padre, no sabe lo que ha cambiado y lo bien que esta…" ¿Quién nos enseñara a andar a nosotros? ¿Quién nos enseñara a seguir andando?  Quizá las promociones nuevas, entre las que estarán muchos de nuestros hijos, que se hermanaran también con nosotros en esta preciosa profesión que; nos hace afinar el tacto, agudizar la mirada, susurrar un remedio e intentar oír los silencios.

  Feliz aniversario.  Besos y abrazos de esta mujer, esposa, madre y médica de pueblo.  Una persona como tantos.

  María Félix Navarro Gallardo.

 Castro del Río Junio de 2007

 Hoy tengo que añadir otras vivencias que me han llevado a la Jubilación. Pero será otro día, estoy un poco emocionada con este escrito del año 2007, un año difícil en mi vida, que he encontrado casualmente y que sigue siendo actual por ser una pequeña parte de mi y lo actualizo en este blog.


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